A tí que me trajiste
la poesía
y la apostaste sobre
el escritorio,
la agistaste por los pasillos,
la sacaste de los bolsillos,
la mezclaste con chocolates,
la balbuceaste con urgencia,
la tachaste y la elevaste.
A tí que sostienes
en el aire
con el aliento
y el soplido suave de tu cotidianeidad
mi más sutil levedad
A tí te debo el día
más largo de una mariposa.
1 comentario:
Sutil vuelo el de la poesía, el de la mariposa y el tuyo.
Preciosa manera de volar y hacer volar.
Un abrazo.
Publicar un comentario