lunes, 4 de agosto de 2008

Muñeca de porcelana

Niña te enfermaste.

Mal.

Serio.

Difícil

Triste

Doloroso

Te conocí tan enojada,

con derecho

todo el derecho de tus veintitres años bellos

Lucías

delgada , alta,, blanca ajena al sol ,

con tu largo cabello negro lloviéndote las mejillas.

No supe de tu lucha por más de un año.

Ni de tus tratamientos

Ni de tus cambios

Pero un día volviste

Niña y salí corriendo a tu encuentro

Entré en tu habitación, como siempre,

Sorpresa … sonreias,

y empecé a ser tu cotidiana esperanza

En estos casos así es el trato

Simple :

entra la comida

sale la muerte

y por la misma puerta

paz por un tiempo

risa de a ratos

Día a día

día a día tu grandeza se fue acercando a mi temblorosa humanidad perdida

mostrando ese blanco de luna que te aleja.

Tu piel tersa cobró una blancura de porcelana

Tu panza se presentó prominente,

Tus mejillas se redondearon tensas,

Tus ojos más achinados me miraron

Muñeca de porcelana

Pena de mi pena

En tu cama blanca te serví la cena.

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